Tres notas por acorde, siempre en las mismas tres cuerdas.
El mástil viene limpio: si querés, encendés la que viene o la
hoja de calcar con los botones de abajo.
Cmaj7fundamentalsigue: —
Cómo se mueve
Cada
Por dónde
Siempre conecta con la forma de al lado. Lo que cambia es
para dónde arranca. Al azar arma un camino nuevo cada vez que lo apretás.
Además
De cada acorde se toca sólo la tríada: fundamental, tercera y quinta. La séptima queda
para el bajo y el piano del backing. Lo que hay que escuchar es que entre un acorde y el siguiente
casi no se mueve nada: en Dm7 → G7 hay una nota que se queda quieta y las otras dos bajan un paso.
Esa pereza es la conducción de voces, y es lo que hace que suene a música y no a acordes sueltos. Conexiones. El otro modo. La forma es siempre la más cercana, igual que en «a la más cercana»,
pero cambia cada dos tiempos aunque el acorde no cambie: nunca hay un salto, siempre se va a la
de al lado. Ahí ya no alcanza con saberse una forma — hay que saber salir de cada una para la que
sigue, que es todo el trabajo. Con subiendo arranca abajo y trepa hasta que se acaba el mástil;
con bajando al revés; y al azar tira la moneda en cada cambio y arma un camino distinto
cada vez que lo apretás, que es la manera de darse cuenta de si de verdad las tenés o si te acordabas
del orden. Nada pasa del traste 12. La hoja de calcar son los puntitos oscuros del fondo: la escala entera que se toca sobre ese
acorde —sobre los de séptima, la menor armónica; donde no hay escala, la pentatónica—, en las mismas
tres cuerdas y alrededor de la tríada. Está para ver que la tríada no es un dibujo suelto sino tres
notas elegidas de algo más grande, y para saber por dónde salir si querés improvisar.
Viene apagada: se enciende con el botón cuando hace falta.